<!--:es-->PUEBLA:
“LA CIUDAD DEL BACHE”<!--:-->

PUEBLA: “LA CIUDAD DEL BACHE”

Puebla, México.- En verdaderas trampas para los conductores se han transformado los baches existentes en diferentes calles, bulevares, avenidas y hasta ahora también los periféricos, ya que algunos tramos de diferentes partes de la ciudad se encuentran en muy malas condiciones, producto de que las lluvias han sovacado los parches asfálticos que personal de este ayuntamiento habían colocado no más por darle gusto a la ciudadanía, pues es mas el movimiento que hacen a lo que duran tapados.

Esta situación, que ya se transformó en un evidente peligro para los conductores, podría generar situaciones que lamentar puesto que con lluvia intensa los baches no se distingue con facilidad.

Las mayores complicaciones se observan principalmente en los periféricos y calles principales, y varios conductores han expresado su preocupación a este Semanario puesto que al caer en uno de ellos los vehículos pueden resultar con daños, cuyas reparaciones, obviamente, corren por parte de los propietarios, mientras este ayuntamiento que gobierna Enrique Doger, no ha hecho nada por darle solución al problema, pues cada ves que intentan parchar un bache se hace más grande agravando más el problema, hasta llegar a ocasionar un accidente y para acabarla de amolar tiene uno que pagar los daños a terceras personas.

En meses pasados cuadrillas de trabajadores del Ayuntamiento realizaron trabajos de mantenimiento, bacheando las zonas más afectadas, sin embargo es insuficiente la mano de obra y de mala calidad el material usado para bachear, ya que algunos hoyancos no fueron bien cubiertos, mientras que en otras partes se esta sumiendo la cinta asfáltica, según comentan los mismos conductores. Dijeron que es urgente que se reparen las calles ya que a muchos de ellos les ha costado la reparación de sus unidades y el ayuntamiento no les paga los daños.

En si, el reclamo es general, porque cada que se registran lluvias, las calles se inundan y quedan escondidos estos grandes “cráteres” en el pavimento, que solo están en espera de atrapar el primer vehículo que circule por ahí.

Share