¿Por qué es necesario un abogado?

Para muchas situaciones de la vida es necesario tener un abogado, incluso en aquellos casos en que no sea obligatorio tenerlo. 

A continuación le dejamos algunas razones de por qué creemos que es necesario un abogado:

– Porque los abogados estudiaron derecho.  Debe estudiar la carrera de derecho, más hacer un examen de grado para el que se estudia en promedio 6 meses y además, hacer una práctica obligatoria profesional, requisito sin el cual no se puede obtener el título de abogado.

– Porque existen casos en que es obligatorio contar con un abogado. Para comparecer en un juicio por ejemplo, es obligatorio hacerlo representado por un abogado, salvo algunos casos excepcionales en que la ley permite comparecer personalmente.

– Porque es bueno prevenir. Los abogados siempre pueden advertir a su cliente de las posibles consecuencias negativas, en términos legales, que puede acarrear un negocio, un contrato, alguna actuación en el ámbito de familia o llevar a cabo alguna conducta que incluso puede constituir un delito penado.

– Porque participan de formas no violentas de resolver conflictos, en pro de la justicia y la paz social. La justicia es la forma de resolver conflictos, y para eso el rol de un abogado es central: ellos son los jueces y los que representan a las partes en un juicio.

– Si quiere negociar en diversos ámbitos, los abogados tienen diferentes tácticas y destrezas de negociación, como grandes habilidades de comunicación. Esto es muy importante para captar la atención de otros, lograr convencer y llegar a un buen acuerdo de negocios.

– Porque cuando tiene un abogado que lo represente, no sólo en juicio, sino que en asuntos legales, en los que no es necesario estar representado por un abogado, usted puede generar sentimientos de confianza y seriedad respecto de las otras personas.

– ¿La confianza es suficiente para contratar un abogado?

Cuando una persona se ve enfrentada a un problema legal o jurídico, muchas veces siente incertidumbre, bloqueo mental, ignorancia frente al tema legal en que se encuentra involucrado, desconfianza por la mala fama que muchos le hacen a los abogados, y generalmente se sume en un estado de desesperación por no comprender ni siquiera el lenguaje que se utiliza en el mundo legal.

En este sentido, a nuestro juicio, una de las principales cosas que un cliente quiere obtener de un abogado cuando está sumido en este estado de desesperación y muchas dudas frente al tema, es que le irradie confianza. Esta confianza puede manifestarse en diversos modos, y sólo en forma de ejemplo:

– Una persona puede crear una relación de confianza a la hora de contratar su abogado en el momento en que se entrevista con él y le cuenta su problema legal.

– Un cliente puede confiar en el abogado que va a contratar tomando solamente en consideración los estudios del abogado, como también por ejemplo la universidad de la que proviene, si se encuentra dentro de un porcentaje de los mejores alumnos de su universidad, si tiene estudios de especialización como diplomados, postítulos o magister, etcétera.

– Una relación de confianza se puede dar a la hora de contratar un abogado, por las posibles soluciones que le manifiesta el abogado al cliente que podrían existir, siempre dejándole claro que un abogado tiene obligaciones de medio y no resultado, en otros términos, tiene la obligación de hacer todo lo posible por solucionar un conflicto de la mejor manera, pero no así la de ganar un juicio por ejemplo.

– En las obligaciones de medio, como son las que contrae un abogado, se le exige al obligado a tener una conducta diligente para lograr satisfacer la pretensión a la cual se comprometió, por lo que no existe un compromiso con el resultado, sino que hacer todo lo posible por lograr el resultado o pretensión a favor del acreedor (cliente). A diferencia de las obligaciones de resultado, en que el obligado debe cumplir con la pretensión a la que se comprometió.

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