Miles de personas despiden a un policía tiroteado en Nueva York

Miles de personas, en su inmensa mayoría policías, asistieron este viernes en Long Island (este de Nueva York) al funeral de un oficial tiroteado una semana atrás en su automóvil, en medio de la polémica en Estados Unidos por la brutalidad policial contra la población negra.
El funeral de Brian Moore, de 25 años y fallecido el lunes en un hospital dos días después de haber recibido un disparo en la cabeza cuando se encontraba en su automóvil en el barrio de Queens, se realizó en la iglesia católica romana de Santiago, en Seaford (a 65 kilómetros al este de Nueva York), el pueblo de donde el joven era oriundo.
Moore es el quinto policía tiroteado y el tercero en morir en Nueva York desde mediados de diciembre pasado. Un hombre negro sospechoso de ser el autor del disparo fue detenido poco después del ataque.
El alcalde de la ciudad, Bill de Blasio; el jefe de la policía neoyorquina, Bill Bratton; y el gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, estuvieron presentes en la ceremonia de este viernes.
El Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) indicó que “miles” de sus oficiales, incluyendo “reclutas”, asistieron al tributo final a Moore. Largas filas de policías podían verse en las calles de Seaford, formando un pasillo de honor, mientras otros se reunieron frente a la moderna iglesia, según las imágenes retransmitidas por la televisión.
“Podríamos preguntarnos dónde estaba Dios el sábado pasado. Puedo decirles que estaba en un joven llamado Brian que aceptó una llamada, una vocación, como los sacerdotes tenemos una vocación. Brian, como muchos de nuestros hermanos y hermanas oficiales, tenía la vocación de ser un pacificador, un policía, ser un héroe”, dijo monseñor Robert Romano, capellán del NYPD, en su mensaje durante la ceremonia.
– Relación tensa –
La muerte de Moore tuvo lugar en medio de las tensiones generadas en las últimas semanas en Estados Unidos por las protestas que denuncian brutalidad policial en el caso de un joven negro fallecido mientras estaba bajo arresto en Baltimore (este). Seis policías fueron inculpados a raíz de la muerte el 19 de abril de Freddie Gray, de 25 años.
Este viernes, la secretaria de Justicia de Estados Unidos, Loretta Lynch, anunció por su lado la apertura de una investigación federal sobre las prácticas de la policía de Baltimore.
En Nueva York, las relaciones entre las fuerzas de seguridad y el alcalde Bill de Blasio han sido tensas desde una serie de manifestaciones a finales del año pasado por la muerte de Eric Garner, un hombre negro que falleció en julio, después de que un agente lo inmovilizara con una llave de lucha ilegal y de que se registrara otro caso fatal en Ferguson (Misuri).
La crisis llegó a su clímax en los días posteriores al asesinato de los policías neoyorquinos Wenjian Liu y Rafael Ramos, el 20 de diciembre, a manos de un hombre negro que se suicidó después, y que presuntamente actuó para vengar la muerte de esos dos afroestadounidenses.
La polémica ha resurgido con el caso de Brian Moore y la decisión de de Blasio de no incluir un aumento de la partida para NYPD en el próximo presupuesto anual de la ciudad presentado el jueves, lo que impediría la contratación de mil oficiales, como pretende el comisionado Bratton. Muy crítico con el actual alcalde, el presidente del sindicato de policías PBA, Patrick Lynch, afirmó que es “peligroso” no aumentar el número de oficiales, “en particular cuando las finanzas de la ciudad pueden apoyar una inversión en calles más seguras”.
El NYPD, el más grande de Estados Unidos, cuenta con unos 35.000 oficiales para la mayor ciudad del país, con más de ocho millones de habitantes.

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