<!--:es-->Las lentejas de La Cazuelé<!--:-->

Las lentejas de La Cazuelé

Dar el “grito” del 15 de septiembre desde la zona de los fuertes es la nueva ocurrencia con la que pretenden justificar el nuevo dineral que será gastado en inserciones mediáticas nacionales.

Es un vil asunto de dizque impacto mediático y mercadotecnia política en el que —nuevamente— el poblano no tiene nada qué opinar ni alegar.

En pocas palabras, la autoridad estatal intenta tratar al poblano común como si de un dócil, servil, sumiso y lustrabotas diputado local se tratara.

Ejemplos: ¿En qué parte de sus propuestas de campaña nos pidieron su voto para aprobar el pago de escoltas vitalicias a los exgobernadores? ¿A qué convencidos ciudadanos “escucharon” para aprobar democráticamente una tarifa de 7.50 pesos para abordar el metrobús? ¿Cuántos diputados locales tendrán los tirantes suficientes para vetar el capricho de llevar el grito hasta las faldas de la Casa Puebla?

Pero como el caso es no entrar en una polémica donde el autoritarismo lleva mano y con los dados más que cargados, prefiero seguir el juego a nuestros gobernantes y proponer mejores opciones escenográficas para el “grito” y, a la vez (no se ría, por favor), proteger los vitrales de la Catedral de Puebla:

1.El estadio Cuauhtémoc. En el palco hoy abandonado por algún prestanombre del pasado sexenio puede instalarse la campana emblemática y pegar de gritos, no contra los gachupines, sino contra los “ratones franjiazules” de Ricardo Henaine. Hay un riesgo: tanto tronido de cuetes podría dañar los vidrios de los helicópteros del vecindario.

2.El salón social de la SARH. Un original “grito” —con baile popular incluido— bien podría realizarse en este punto, generando un importante ahorro al gobierno estatal. Me explico: ante el riesgo letal que representa lanzar cuetes arribita de inmuebles viejos (según el INAH), aprovechamos la patriótica ocasión para demoler al vecino vetusto inmueble de la Procuraduría General de Justicia a punta de juegos pirotécnicos, sin necesidad de contratar a las tan de moda constructoras y demoledoras francesas.

3.Algún “téibol-danz”. Gritos, baile, bebidas, cocoles, chavas y puritita diversión en esta free night, en la que aprovechando la presencia de dos que tres cubanas, colombianas y venezolanas hasta anticiparíamos la celebración del día de la hispanidad. Y qué lugar más seguro: si ahí un solo tubo ha podido sostener a más de cien familias, ¡cuántos cuetones y tronidos de “palomas” no soportará!

4.Casa Puebla. Al grito de “chía pa’l pueblazo; champagne pa’l gabinetazo”, propongo encerrar en esta casona a las lumbreras del actual sexenio mientras el pueblo arma su “grito en el zócalo. A cambio, y con la asesoría de doña Cristeta Tacuche, les enviaremos una cena traída en exclusiva desde el restorán “La Cazuelé” de París, integrada por:

-Sesos de hormiga rellenos de epazote

-Ojos de pescado a la pipiritifis

-Ballenatito nonato avinagrado

-Torito alcaparrado

-Champagne para rico (cada pomo de 40 litros).

-Y como especial especialidad para José Miguel Rivas García, delegado del Centro INAH Puebla, un plato de lentejas.

*

Las ferias de temporada continúan en el estado de Puebla.

No olvide especialmente la del chile en nogada de San Andrés Calpan, que permanecerá abierta hoy y mañana domingo, con una gran variedad adicional de platillos de la región y mucha actividad artístico-cultural.

Share