LA IMPORTANCIA DE LA EDUCACIÓN DE LA POBLACIÓN LATINA EN ARIZONA

El Instituto Morrison para Políticas Públicas de la Universidad Estatal de Arizona publicó, el pasado mes de abril, el estudio denominado “Dropped?” sobre la Educación de la población latina y el futuro económico del estado de Arizona.

Los analistas Bill Harty y C.J. Eisenbart Hager, principales autores del estudio, abordan el tema planteado hace diez años por el mismo instituto sobre una de cinco tendencias preocupantes que, de no ser atendidas, podrían poner en riesgo la prosperidad y calidad de vida del estado de Arizona y cuyos resultados fueron publicados en 2001.

Para ellos, la atención al problema de educación de la comunidad hispana, sobresale por su urgencia, por su sensibilidad política y por el reto que representa para el futuro bienestar económico de todos los habitantes del estado de Arizona.

Un factor importante en la ecuación es el crecimiento demográfico. En los próximos años, los Latinos serán la mayor fuente de líderes y trabajadores del estado; serán mayoría.

Otro factor es la economía. Actualmente Arizona compite contra muchos rivales económicos a nivel global. Para poder atraer, desarrollar y retener industrias con un alto nivel de destreza y buenos salarios, Arizona necesita una masa crítica de trabajadores capacitados.

El Centro de Educación y Fuerza Laboral de la Universidad de Georgetown estima que, para el año 2018, el 61% de todos los empleos en Arizona requerirá de alguna capacitación posterior al bachillerato o high-school.

El estudio aborda el tema de la relación que existe entre el bajo desempeño en educación y un bajo poder adquisitivo y plantea la importancia de reducir la brecha existente entre el poder adquisitivo de blancos y latinos ya que, al ser éstos últimos mayoría en la población total del estado, el nivel promedio de ingreso para todos los habitantes de Arizona podría disminuir, pues menores ingresos significan menor poder adquisitivo, menor crecimiento económico, menor recaudación de impuestos y, por tanto, mayor restricción del presupuesto y los servicios del estado.

En otras palabras, continúa el estudio, el bajo desempeño educacional de una población de rápido crecimiento puede dar como resultado:

• Empleados poco calificados ocupando empleos cada vez más complejos; menores salarios; menos posibilidades de cubrir las demandas de los consumidores; menor poder adquisitivo; mayor número de familias pobres; menor número de residentes con cobertura de seguro médico; mayor demanda de servicios públicos y beneficios; menor recaudación de impuestos per capita; menos posibilidades de atraer negocios de calidad al estado.

Según los autores, si se reduce en un 50% el total de Latinos que abandonan la escuela, éstos graduados adicionales ganarían aproximadamente $31 millones de dólares al año y esto les permitiría gastar $23 millones anualmente.

Se ha logrado algo desde 2001?

El estudio plantea que existen signos positivos y esfuerzos alentadores tanto de parte del sector público como del privado y, según las encuestas, la mayoría de la población de Arizona considera que la educación es una de las prioridades más importantes.

En el tema del desempeño educacional de los latinos, se proponen cuatro consideraciones generales:

• Largo Plazo. Mejorar el sistema educativo llevará décadas;los creadores de políticas públicas deben acordar que esta prioridad debe trascender los ciclos electorales.

• Responsabilidad. Para llevar a cabo cambios verdaderos se requiere liderazgo; todos los habitantes del estado de Arizona, funcionarios electos, educadores y padres de familia deben ser parte de la solución.

• Inversión. El estado de Arizona es uno de los estados que menos gasta por cada estudiante; sin embargo no es posible esperar mejoras sin inversión.

• Contexto. Los problemas de la Educación en Arizona son parte de un conjunto de temas que se entrelazan y entre los cuales se encuentran la pobreza y las barreras del idioma. Mejorar el desempeño educativo de la población latina requiere reconocer las barreras socioeconómicas que enfrentan muchas familias hispanas.

Hace diez años el Instituto Morrison recomendó que los líderes en el estado de Arizona “pongan los intereses de la juventud hispana por encima de cualquier otro tema”.

En esta tarea, concluye el estudio, el estado de Arizona está fallando y no puede ni debe, por su propio bien, continuar en ese camino.

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