Inmigrante latino envía a su hijo solo a EEUU para que “al menos se salve él”. No es la única

Inmigrante latino envía a su hijo solo a EEUU para que “al menos se salve él”. No es la única

Otra madre viuda cuenta que dejo a sus "criaturas" en el extremo de un puente internacional y, de lejos, los vio cruzar

Tras tres meses esperando en uno de los campamentos para inmigrantes improvisados en el norte de México, la primera semana de noviembre una madre hondureña viuda envió a sus dos hijos menores a cruzar solos la frontera. Ya había acudido a dos audiencias por videoconferencia y no soportaba la idea de que sus pequeños tuvieran que seguir esperando en condiciones precarias y poco seguras.

Alexandria, de 23 años, dijo Univision que había acordado todo con los niños desde hacía una semana. “Miren, nos vamos a separar porque yo quiero que ustedes vayan a la escuela y se van a ir con sus tíos y ahí van a estar mejor”, acordó con los menores.

Ya con todo listo, cuenta el citado medio, el día anterior a dejar partir a sus hijos la hondureña se dedicó a mimarlos. Tras ducharlos, vestirlos, abrazarlos y rezar con ellos; Alexandria los acompañó al extremo del puente internacional que une la ciudad mexicana de Matamoros con la texana de Brownsville. “No te vayas a regresar porque es la única oportunidad que tienes“, le advirtió al mayor.

“Sentí que me estaban partiendo el alma”, dijo la mujer al recordar el momento en el que se separó de su hija y su hijo por primera vez. La esperanza de la mujer, que quedó viuda hace dos años, era que las autoridades migratorias envíen a sus hijos con sus cuñados, que viven en Chicago. Todo estos tras procesar a los menores.

Univision habló con otros siete padres que habían hecho lo mismo que Alexandria. Damián, un padre hondureño de 36 años, envió al control fronterizo a su hijo de 10. Al otro lado de la frontera podría pedir reencontrarse en Houston con su mamá y su hermana pequeña. Ellas huyeron hace cuatro años de la violencia en Honduras y con su decisión, Damián pretende alejar a su hijo de la violencia mexicana.

El hondureño asegura que se fue de su país cuando trataron de meter a su hijo en el narcomenudeo en el colegio y, como represalia, fue víctima de un ataque a tiros. Pero la burocracia migratoria estadounidense le empujó a México, donde la delincuencia también supone un peligro para su pequeño. Aunque quedara a la “deriva” como dijo en el reportaje, Damián prefirió mandar a su hijo y “que se salve él”.

La situación migratoria en Matamoros

A Matamoros han llegado unas 14,000 personas bajo el programa «Quédate en México»  con el que el gobierno de Donald Trump obliga a los migrantes a esperar en el país vecinos mientras se resuelven sus casos migratorios.

De estas decenas de miles; muchos han decidido regresar a sus países de orígenes, irse a otros lugares de México o rentar un apartamento en la ciudad fronteriza. Sin embargo, unas 1,400 viven en el campamento improvisado cerca de la frontera.

Los intentos del gobierno mexicano de mover a estas personas a un albergue han fracasado porque estar cerca de la frontera les garantiza poder recibir la ayuda humanitaria y los abogados que envían las organizaciones estadounidenses. Además, dicen sentir más seguros con la presencia de los militares y agentes que cuidan el paso fronterizo.

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