Frutas de invierno

- El invierno es la estación del frío y de virus diversos, como los de los resfriados y los de la gripe, que necesitan bajas temperaturas para propagarse.

De ahí que sea necesario reforzar el sistema inmunitario, y la naturaleza nos aporta los cítricos, frutas muy ricas en vitamina C, que tiene la propiedad de reforzar nuestras defensas.

-Aún encontraremos en el mercado las manzanas, que llegan en otoño. Después las encontraremos todo el año, a medida que se van recolectando las diversas variedades o porque se guardan en cámaras.

– Hay manzanas de diferentes tipos, y algunas muy conocidas, como la Red Delicious, Starking, Golden Delicious, McIntosh, que provienen de los EE.UU., la Reineta del Canadá, la Granny Smith de Australia o la neozelandesa Royal Gala. Por ello que se encuentran en el mercado desde el mes de septiembre hasta el mes de junio del año siguiente.

– La manzana tiene un alto contenido en agua (85%) y en fibra, y aporta pocas kilocalorías. Además, es rica en elementos fitoquímicos, los flavonoides, que tienen propiedades antioxidantes. Si se come cruda, estimula el tránsito intestinal, y si se come cocida o rallada, como produce pectina (un jugo espeso y marrón), tiene efectos astringentes.

– Las frutas más características del invierno son los cítricos, como las naranjas, las mandarinas y los pomelos, frutas que contienen ácido cítrico (responsable de su característico sabor ácido), que potencia la acción de la vitamina C. Esta vitamina, además de reforzar el sistema inmunitario y prevenir las infecciones, favorece la absorción del hierro de los alimentos e interviene en la formación de los huesos, los dientes, las articulaciones y los glóbulos rojos. Los cítricos también contienen aceites esenciales que podemos obtener sólo de estas frutas, porque nuestro organismo no los puede sintetizar.

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