<!--:es-->Chicago rezará por los migrantes<!--:-->

Chicago rezará por los migrantes

A partir de hoy y hasta el 25 de abril, las iglesias católicas de Chicago dedicarán su programa de Cuaresma a la defensa de los inmigrantes, lo que incluye visitas a las cortes durante los juicios así como a los centros de detención para apoyar y orar con quienes serán deportados.
El programa, organizado por sacerdotes y obispos que integran el grupo católico Justicia para Inmigrantes, tendrá eventos especiales y continuos en las parroquias durante el periodo de Cuaresma. En el estado, 129 iglesias cuentan con feligresía latina y 40 de Europa del este. De lunes a viernes, los sacerdotes, monjas y voluntarios católicos asistirán por la mañana a las cortes a brindar asesoría legal y ayuda humanitaria a los indocumentados que están citados a juicio, al Centro de Detención Mc Henry, así como al de Broadview, donde celebrarán una vigilia-oración para quienes serán deportados y salen cada semana al aeropuerto O’Hare.

Los sacerdotes celebrarán misas al aire libre en vecindarios inmigrantes, organizarán representaciones del viacrucis en esas comunidades, y en 29 parroquias se instalará una oración semanal o mensual “hasta que se apruebe una nueva ley inmigratoria”, dijo Elena Segura, directora de la Campaña Católica para la Reforma Migratoria.

Para la realización de la Cuaresma del Inmigrante el grupo de sacerdotes comprometidos con la causa distribuyó a las iglesias 12 frases que podrán utilizar en las misas, como esta: Mientras Cristo dice: guarda tu espada, nuestro presupuesto nacional está destinado para la guerra contra los inmigrantes y prisiones de detención.

“El mensaje es ver a Cristo en cada extranjero, saber que nuestro camino estará bendecido en la medida que nos comprometemos de nuevo a caminar con nuestros hermanos inmigrantes que tratan de ser acogidos y aceptados, al igual que todas las generaciones anteriores de inmigrantes que fundaron esta nación”, expresó Segura.

El programa incluye encuentros para escuchar historias de feligreses de diferentes razas; así como dos servicios religiosos por los legisladores y el Presidente Obama “a fin de que paren las deportaciones y muevan sus corazones por una reforma migratoria compasiva”.

En tanto, en Utah, el congreso local envió al gobernador Gary Herbert para su aprobación una legislación que permitiría a indocumentados vivir y trabajar en su territorio, al crear el primer programa estatal de “trabajadores huéspedes”. El gobernadora sopesará también una segunda propuesta, que obligaría a los policías a verificar el estatus migratorio de los arrestados.

Share